Barcelona estrena la primera iluminación vertical de Navidad
Los mercados del Clot y de la Vall d'Hebron se convierten en puntos de luz que celebran la vida comunitaria de los barrios.
Barcelona ha encendido por primera vez una nueva iluminación del plan vertical en las fachadas del Mercat del Clot y del Mercat de la Vall d’Hebron, dando el pistoletazo de salida a la temporada navideña. Esta innovadora decoración hace hincapié en los espacios de encuentro cotidianos, convirtiendo ambos mercados en puntos de luz y en referentes simbólicos de la vida comunitaria a los barrios.
Desde hace dos días, esta iluminación reafirma el compromiso de “sacar a la luz” la importancia de arquitecturas que forman parte del patrimonio, la memoria y la identidad de cada barrio. La iniciativa, firmada por el equipo de La Invisible e impulsada desde el Ajuntament de Barcelona, se enmarca en una nueva mirada sobre el plan vertical en la experiencia urbana, capaz de generar una mayor sensación de calidez y seguridad.
En el Mercat del Clot, las imágenes se despliegan en forma de trepadora vertical inspirada en los motivos modernistas del edificio y configurando una composición que recuerda a un árbol de Navidad. En el Mercat de la Vall d’Hebron, la propuesta adopta una malla más amplia con una presencia marcada de frutas y verduras, en sintonía con su proyecto social del huerto comunitario, donde participan unas 170 personas.
Diseñado por Maria Güell Ordis y dirigido por Andrea Garrido Cuesta, el nuevo alumbrado apuesta por un formato que supera la decoración tradicional. Las ilustraciones de Irma Arribas Pérez aportan un lenguaje visual que combina alimentos de Navidad, símbolos festivos y gestos que evocan comunidad, mientras que el apoyo técnico de BCN 360° Audiovisuals garantiza la precisión y calidad de la proyección.
La nueva iluminación subraya el papel de los mercados como espacios de encuentro y cohesión social. Con la participación de Lola Van Kessel, estudiante de Arquitectura, y el apoyo del Ajuntament de Barcelona, el proyecto convierte las fachadas en superficies que explican historias de Navidad y de barrio, reforzando el sentimiento de pertenencia a la ciudad. Pásate y déjate sorprender.